Las Fuerzas Armadas marcan distancia del Gobierno y prometen hacer valer los resultados oficiales de la Cámara Nacional Electoral
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El Jefe del Estado Mayor Conjunto de Honduras, Roosevelt Hernández, afirmó que las Fuerzas Armadas garantizarán la transición presidencial una vez que el Centro Nacional Electoral (CNE) oficialice los resultados. Las declaraciones se dan en un contexto marcado por protestas, acusaciones de fraude y un clima político cada vez más tenso.
Jefe del Estado Mayor Conjunto de Honduras, Roosevelt Hernández
La definición militar, sin embargo, tiene un peso particular. Implica un quiebre con el gobierno comunista de Xiomara Castro y su partido LIBRE, que exigen la nulidad del proceso electoral y denuncia un supuesto “golpe electoral”.
Las Fuerzas Armadas dejaron claro que no respaldarán ninguna maniobra de anulación, y que solo reconocerán al candidato proclamado por el CNE. Es, en términos prácticos, soltarle la mano al oficialismo para alinearse con la institucionalidad y la transparencia electoral.
“Las Fuerzas Armadas continuarán garantizando la alternancia”
En declaraciones a Televicentro, Hernández sostuvo: “Una vez que tengamos esos resultados toca garantizar la alternancia en el ejercicio de la Presidencia de la República". Y agregó: "Las Fuerzas Armadas, como lo han hecho hasta hoy, continuarán garantizando y tendrán que garantizar esa alternancia”.
Acto seguido, subrayó que respetarán “los resultados que emanen de la suma del 100% de cierre originales que va a ser expresado por el CNE”.
La afirmación no solo ratifica el rol constitucional de la institución, sino que envía un mensaje directo al oficialismo, que intenta presionar para invalidar el proceso. Al colocar toda la legitimidad en el CNE —y no en la narrativa del gobierno— los militares dejan sin sustento la estrategia de LIBRE.
La sede del organismo electoral permanece bajo fuerte custodia policial y militar para proteger el proceso. Su presidenta, Ana Paola Hall, incluso solicitó refuerzos ante las protestas convocadas por el partido gobernante.
Ana Paola Hall y Cossette López, asesoras del Consejo Nacional Electoral (CNE)
La OEA denuncia intentos de alterar el orden y respalda al CNE
La Misión de Observación Electoral de la OEA expresó un rechazo categórico a las movilizaciones que buscan frenar el recuento. Aseguró que “rechaza categóricamente” cualquier acción que altere el orden público.
Asimismo, señaló que esas conductas “representan un claro intento de obstaculizar el curso de las últimas fases del proceso electoral y, por tanto, alterar la voluntad popular expresada democráticamente en la jornada del pasado 30 de noviembre”.
Las Fuerzas Armadas y Organizaciones Internacionales acompañan el insititucionalismo y la voluntad popular
La misión liderada por Eladio Loizaga enfatizó que "es fundamental que las fuerzas de seguridad resguarden los materiales electorales que expresan la voluntad popular”. Pidió a los militares mantenerse “a plena disposición del Consejo Nacional Electoral (CNE) para que éste pueda realizar sus funciones sin ningún tipo de presión”.
También exhortó al organismo a “agilizar el conteo y garantizar su transparencia”, recordando que “las únicas entidades para validar los comicios son las autoridades electorales”.
Por su parte, llamó a partidos y dirigentes a “esperar los resultados y mantener su vigilancia sobre los procesos de escrutinio”. Recordando que los líderes políticos “tienen el deber de ejercer responsablemente su posición”.
El recuento sigue ajustado y el oficialismo denuncia un “robo”
El candidato derechista del Partido Nacional, Nasry Asfura, mantiene una ventaja inferior al punto porcentual. Enfrente se encuentra Salvador Nasralla, quien denunció el “robo” de la elección tras varias interrupciones en el TREP.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea sumó su preocupación y pidió respetar la voluntad expresada en las urnas. Exhortó al CNE y al Tribunal de Justicia Electoral a actuar de forma “imparcial y ejemplar”, evitando “obstrucciones o retrasos políticamente motivados”.
Más allá de las declaraciones formales, la lectura política es contundente: las Fuerzas Armadas no acompañarán una intentona del oficialismo para desconocer el resultado electoral.
Xiomara Casto y el oficialismo busca desconocer los resultados
Al comprometerse públicamente a respaldar únicamente al ganador proclamado por el CNE, el cuerpo militar marca el camino institucional y evita que Honduras caiga en un escenario de ruptura democrática o intento de autogolpe disfrazado de nulidad.
El mensaje militar —sumado al apoyo explícito de la OEA, la UE y la presión internacional— refuerza que la transición se definirá en el marco del derecho.
Mientras continúa el escrutinio, el país atraviesa una fase crítica. Pero la combinación entre:
el compromiso público de las Fuerzas Armadas,
la presión de los organismos internacionales,
y el aislamiento político del oficialismo en su reclamo de nulidad,
apunta a que la transición presidencial se dará dentro del orden democrático.
Honduras queda ahora frente a un desenlace que, lejos del oficialismo, será definido por el CNE y resguardado por la institución militar. Un paso que, en un continente habituado a tensiones poselectorales, marca un precedente decisivo.