Gracias a las políticas de la administración republicana, se han observado récords de producción de petróleo y fuertes bajas en los precios de la gasolina.
Los precios de los combustibles en Estados Unidos están registrando una fuerte caída, y el promedio nacional podría descender por debajo de los 3 dólarespor galón (3,79 litros) por primera vez desde 2021.
Este descenso sostenido ha sido confirmado por AAA (Asociación Americana del Automóvil) y la empresa de análisis petrolero, GasBuddy, y se extiende a casi todos los estados del país.
Actualmente, el promedio nacional ronda los USD 3,07 por galón, lo que representa una baja de unos 10 centavos en el último mes y cerca de 15 centavos en comparación con el año anterior. Según Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo en GasBuddy, más de 40 estados han registrado disminuciones, y con el precio del petróleo cayendo por debajo de los USD 60 por barril, la caída en el costo del combustible podría continuar.
Expertos como De Haan señalan que Estados Unidos está ''al borde'' de romper la barrera de los USD 2,99 por galón de forma sostenible, algo que no se veía desde hace años.
Expertos aseguran que el precio de la nafta podría romper el límite inferior de USD 2,99/galón
Si bien la coyuntura inmediata responde a factores estacionales como la reducción de la demanda tras el verano y el uso de mezclas de gasolina más baratas en invierno, muchos aseguran que las políticas energéticas pro-producción implementadas durante el gobierno de Trump sentaron las bases para este tipo de alivios.
Durante su mandato, Trump impulsó una estrategia de independencia energética, reduciendo regulaciones sobre la producción de petróleo y gas natural, autorizando proyectos clave de infraestructura como oleoductos y fomentando la extracción mediante fracking. Estas políticas llevaron a un aumento significativo en la producción nacional de energía, que todavía influye en la oferta disponible y en los precios internos del mercado.
En este contexto, también es destacable que, según la Administración de Información Energética (EIA), en 2025 los estadounidenses destinarán menos del 2% de su ingreso personal disponible a la compra de nafta, una cifra que sería la más baja desde 2005 (excluyendo 2020). Esto representa un alivio económico importante para los hogares, reforzado por el aumento de salarios y la caída del precio de los combustibles.
El presidente Trump ha promovido la producción petrolera, reduciendo fuertemente sus costos
Los precios más bajos de naftas se registran en estados como Texas (USD 2,65), Arkansas (USD 2,64) y Wisconsin (USD 2,67), mientras que los más altos siguen en California (USD 4,65), Hawái (USD 4,48) y Washington (USD 4,46), reflejo de diferencias regulatorias y fiscales a nivel estatal.
Además, la transición hacia la llamada ''mezcla de invierno'' de nafta también contribuye al abaratamiento del combustible. Esta versión del combustible, regulada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), tiene una mayor presión de vapor Reid (RVP), lo que permite que se evapore más fácilmente en climas fríos, facilitando el arranque de los vehículos. Se logra agregando más butano, un componente volátil y económico, lo que también reduce los costos de producción para las refinerías y, por ende, el precio final para el consumidor.