El Ejército Árabe Sirio, liderado por el dictador Bashar al-Assad, anunció su retirada de Hama, una ciudad central de gran valor simbólico y estratégico, lo que representa el segundo avance importante para una coalición de fuerzas opositoras recién formada que, la semana pasada, también tomó el control de Alepo.
"En las últimas horas, con la intensificación de los enfrentamientos entre nuestros soldados y grupos terroristas y el ascenso de un número de mártires en nuestras filas, estos grupos pudieron penetrar varias partes de la ciudad y entrar en ella", señaló el ejército sirio en un comunicado difundido por el medio estatal SANA.
Los rebeldes, liderados por los yihadistas del grupo terrorista Hayat Tahrir Al Sham (HTS), informaron que "liberaron" a cientos de personas que estaban "detenidas de manera injusta" en la prisión central.
Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria, fue capturada por los rebeldes tras una ofensiva sorpresiva que venció a las fuerzas del dictador Bashar al-Assad y a sus milicias aliadas. Esta operación representó una dura derrota para Assad y sus aliados, Irán y Rusia, y reactivó la guerra civil, que llevaba años en relativa calma.
Hama se encuentra en una ubicación estratégica, en un cruce clave del centro-oeste de Siria, y facilita rutas de suministro directas entre la capital, Damasco, y Alepo. Desde el inicio de la guerra civil en 2011, los rebeldes no habían logrado capturar esta ciudad.
Abu Mohammad Al Jolani, líder de Hayat Tahrir Al Sham (HTS), la facción al frente de la ofensiva, afirmó que sus fuerzas entraron en Hama con el objetivo de "sanar una herida de 40 años".








