La representante Marjorie Taylor Greene (Republicana-Georgia.) anunció que dejará su escaño el 5 de enero de 2026, en una decisión que sacudió al Partido Republicano y que marca el desenlace de un enfrentamiento cada vez más público con el presidente Donald Trump.
La renuncia se produce justo una semana después de que Trump retirara oficialmente su apoyo y su respaldo político, acusando a la legisladora de dedicarse únicamente a quejarse y calificándola de ''wacky'' y ''lunatica'' en un mensaje publicado en Truth Social.
Este quiebre tuvo su origen en la insistencia de Greene en exigir la divulgación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, un tema que Trump había abordado con suma cautela y que generaba tensiones dentro del partido.
Greene fue una de solo cuatro republicanos que firmaron una petición para forzar un voto en la Cámara sobre la resolución, gesto que para muchos aliados del presidente representó una ruptura abierta con la línea política marcada por Trump.












