El gobierno brasileño, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, publicó esta tarde una dura respuesta a recientes declaraciones del presidente Donald Trump, en la que insiste en aplicar represalias comerciales contra Estados Unidos y rechaza cualquier tipo de crítica externa sobre asuntos internos.
La declaración refleja un creciente tono de confrontación por parte del actual gobierno socialista brasileño, especialmente en lo referente al comercio bilateral y la libertad de expresión.
En su comunicado, Lula asegura que no aceptará ningún tipo de ''tutela'' extranjera, en referencia a las observaciones de Trump sobre los procesos judiciales contra opositores brasileños acusados de ''golpismo''.
Sin embargo, la verdadera preocupación en Washington no está en el sistema judicial de Brasil, sino en la hostilidad comercial creciente que Lula ha promovido bajo el pretexto de la soberanía nacional.













