Zohran Mamdani, asambleísta estatal por Queens y actual favorito en la contienda por la alcaldía de Nueva York, ha desatado una fuerte polémica al respaldar una plataforma del Democratic Socialists of America (DSA) que propone eliminar la aplicación de leyes relacionadas con delitos menores.
Esta postura forma parte de una agenda más amplia del comunismo demócrata que incluye críticas al sistema carcelario, la policía, la fianza en efectivo y otras herramientas tradicionales de aplicación de la ley.
Según el programa nacional de la DSA, actualizado en 2021, tanto la detención como la vigilancia policial son considerados ''instrumentos de guerra de clases'' destinados a mantener la dominación sobre la clase trabajadora. El documento exige ''presionar, reducir y abolir'' las fuerzas carcelarias del Estado, incluyendo prisiones, policía y todas sus formas de manifestación en la sociedad.
Mamdani, que pertenece a la sección de Nueva York del DSA y cuenta con su respaldo oficial para la alcaldía, ha reiterado en múltiples ocasiones su deseo de que la policía deje de enfocarse en lo que llama ''delitos no graves''. En un reciente video de campaña, argumentó que los agentes están sobrecargados por tener que enfrentar fallas del sistema de bienestar social, lo cual, según él, los distrae de sus funciones reales.

La postura del DSA no solo aboga por eliminar arrestos por delitos menores, sino también por recortar el presupuesto de los fiscales, abolir por completo la fianza en efectivo y otras formas de detención preventiva, acabar con el monitoreo electrónico y eliminar el encarcelamiento por violaciones de libertad condicional.
Mamdani también ha cuestionado abiertamente la utilidad de las prisiones y ha abogado por suavizar los castigos para los llamados ''delitos no violentos'', tanto desde su escaño en Albany como durante su campaña. Además, esta semana redobló su llamado a legalizar la prostitución.
A pesar de su pasado como firme defensor del movimiento ''Defund the Police'', Mamdani ha intentado distanciarse parcialmente de esa posición tras la ''Masacre de Park Avenue'', un caso que conmocionó a la ciudad. Ahora insiste en que mantendría el tamaño actual de la Policía de Nueva York (NYPD), pero enfocaría sus recursos exclusivamente en crímenes serios.










