Una explosión de gran magnitud sacudió el sábado el puerto de Shahid Rajaee, el más importante de Irán, situado cerca de la ciudad de Bandar Abbas, dejando al menos catorce muertos y más de 700 heridos, según informaron medios estatales iraníes.
La detonación, que fue precedida por un gran incendio, provocó daños masivos en edificios cercanos, destruyó vehículos y se sintió hasta 50 kilómetros de distancia, incluso en la isla de Qeshm.
Videos difundidos en redes sociales mostraban una densa columna de humo negro y naranja elevándose desde el lugar del incidente, con escenas de personas huyendo del fuego y otras heridas en las calles, rodeadas de escombros y chatarra metálica.
Según informes, algunos trabajadores quedaron atrapados bajo techos colapsados, y equipos de rescate continúan trabajando en la zona para buscar sobrevivientes.
Las autoridades locales atribuyen preliminarmente el incidente a un manejo inadecuado de materiales peligrosos. Según funcionarios de gestión de crisis, la explosión se originó tras el incendio de varios contenedores que almacenaban sustancias químicas inflamables en el área de carga del puerto.














