La cadena española Meliá Hotels International anunció oficialmente que dejará de gestionar, comercializar y operar bajo sus marcas un total de 15 hoteles en Cuba, una decisión que representa uno de los mayores retrocesos sufridos por la industria turística de la isla en los últimos años.
La empresa atribuyó la medida a una combinación de factores geopolíticos, legales, económicos y operativos que han complicado seriamente la viabilidad de sus operaciones. En su comunicado, la compañía reconoció además que varios de los establecimientos afectados permanecen cerrados o funcionan con una actividad muy reducida debido a la profunda crisis energética que atraviesa Cuba y a la continua caída de la llegada de turistas internacionales.












