Meta anunció este lunes el nombramiento de Dina Powell McCormick como presidente y vicepresidente del directorio, en una designación que destaca no solo por su peso en Wall Street, sino también por su estrecha relación con el presidente Donald Trump.
Es la primera vez que la compañía crea el cargo de presidente, una señal del rol estratégico que tendrá en la nueva etapa de crecimiento del gigante tecnológico.
Powell McCormick, exsocia de Goldman Sachs y asesora de dos presidentes de Estados Unidos, fue una figura clave durante el primer mandato de Trump, cuando se desempeñó como asesora adjunta de Seguridad Nacional.
En ese rol, trabajó directamente con el presidente en iniciativas de política exterior, incluyendo los cimientos de los Acuerdos de Abraham en Medio Oriente. Tras el anuncio de su incorporación a Meta, Trump celebró públicamente la decisión, calificándola como ''una gran elección'' y elogiando su ''fuerza y distinción'' durante su paso por la Casa Blanca.
Powell había servido como asesora del presidente Trump en su primer mandato
La ejecutiva tendrá a su cargo la búsqueda de alianzas estratégicas y la supervisión del ambicioso plan de infraestructura de Meta, valuado en unos 600.000 millones de dólares para la próxima década.
Su nombramiento es interpretado por inversores como una señal de que la compañía, liderada por Mark Zuckerberg, busca apoyarse en figuras con acceso directo a centros de poder político y financiero para asegurar capital y asociaciones globales en plena carrera por el liderazgo en inteligencia artificial.
Zuckerberg destacó que la combinación de experiencia financiera y relaciones internacionales de Powell McCormick la convierten en una pieza clave para esta etapa.
Mark Zuckerberg elogió las cualidades de Powell
Sin embargo, su cercanía con Trump también es vista como un activo estratégico, en un contexto en el que la relación entre las grandes tecnológicas y Washington vuelve a ser central, especialmente ante regulaciones, competencia geopolítica y el uso de la IA como herramienta de poder económico y estratégico.
Meta ha invertido miles de millones de dólares en el último año para reforzar su posición en inteligencia artificial, incluyendo un acuerdo cercano a los 15.000 millones de dólares con Scale AI.
Aun así, el mercado ha presionado a la empresa para que siga el camino de competidores como Nvidia, OpenAI y xAI, que han buscado alianzas de alto perfil, especialmente en Medio Oriente, aprovechando fondos soberanos y recursos energéticos. La trayectoria de Powell McCormick en Goldman Sachs, donde lideró la relación con fondos soberanos, encaja directamente con ese objetivo.
Powell está casada con el senador republicano David McCormick
La ejecutiva se incorporó al directorio de Meta en abril de 2025 y dejó ese puesto el mes pasado para asumir su nuevo rol. Proviene de BDT & MSD Partners, donde ocupaba cargos de alta dirección y seguirá vinculada como asesora.
Está casada con David McCormick, exCEO de Bridgewater Associates y actual senador republicano por Pensilvania, lo que refuerza aún más su cercanía al entorno político de Trump y al Partido Republicano.