Bruselas, Berlín, Ámsterdam, Oslo y otras ciudades europeas están experimentando un fenómeno demográfico cada vez más evidente, que responde a la enorme inmigración ilegal musulmana de los últimos años.
El nombre "Muhammad", en sus distintas variantes ortográficas (Mohammed, Mohammad, Mohamed), se ha posicionado entre los nombres de bebés más populares de Europa. Este cambio, registrado de forma consistente en los últimos años, está estrechamente ligado al crecimiento de las comunidades musulmanas en el continente, en gran parte como resultado de la inmigración ilegal procedente del mundo islámico.
En Inglaterra y Gales, según las estadísticas oficiales de 2023, Muhammad fue el nombre más elegido para varones, con 4.661 registros bajo esa sola grafía, sin contar las miles de ocurrencias bajo otras variantes. Esta tendencia se replica en otras regiones del Reino Unido, especialmente en grandes centros urbanos.

La situación es similar en Bélgica, donde en Bruselas, capital tanto del país como de la Unión Europea, Mohamed fue el nombre masculino más popular en 2023. Esto coincide con el dato de que el 25% de la población de Bruselas es de fe musulmana, un porcentaje considerablemente más alto que el promedio nacional, que ronda el 7-8%.









