De acuerdo con la revista Der Spiegel, los drones que a finales de septiembre cruzaron el norte de Alemania y se acercaron a infraestructuras estratégicas habrían sido controlados desde un carguero de 100 metros de eslora. El buque, presuntamente parte de la “flota en la sombra” rusa, estaba técnicamente adaptado para el despegue y aterrizaje de drones de gran tamaño.
El carguero navegaba bajo bandera de un país caribeño no especificado, pero su tripulación estaba integrada principalmente por ciudadanos rusos. Tras el episodio, la embarcación se dirigió hacia el este y, días después, arribó a un puerto en Rusia.
Riesgos para la seguridad alemana
Los servicios de seguridad alemanes sospechan que la trayectoria del buque está directamente relacionada con los drones detectados. El hecho reavivó las discusiones sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y la capacidad de Alemania para enfrentar operaciones de inteligencia y sabotaje en su propio territorio.















