En una jornada decisiva para el mercado financiero global, Nvidia —la empresa de mayor capitalización bursátil del planeta— descolocó a los analistas y disparó sus acciones en Wall Street tras presentar resultados trimestrales que superaron ampliamente cualquier previsión previa. La compañía estadounidense no solo reveló un incremento interanual del 65% en sus ganancias, sino que además anticipó ingresos récord que neutralizaron los discursos que advertían sobre una supuesta “burbuja” en torno a la inteligencia artificial (IA).
Durante el after-market en Nueva York, los papeles de Nvidia treparon 5,1%, una reacción inmediata luego de que la empresa difundiera sus proyecciones para el cuarto trimestre fiscal. Las estimaciones, que superan incluso los cálculos más optimistas de Wall Street, consolidan a la firma como el motor indiscutible de la revolución tecnológica basada en IA.

De acuerdo con los datos reportados, las ventas del segmento de centros de datos —el corazón del negocio de la compañía— alcanzaron los USD 51.200 millones en el trimestre concluido el 26 de octubre, superando con holgura las expectativas de USD 48.620 millones. Este desempeño, clave para comprender el avance global de la infraestructura de IA, se traduce en un crecimiento del 66% interanual dentro de esta división. En su desglose: la computación aportó USD 43.000 millones (+56%) y el negocio de redes sumó USD 8.200 millones (+162%).
Nvidia informó además ingresos totales por USD 57.006 millones, un aumento del 62% anual y un avance del 22% frente al trimestre previo. El beneficio neto alcanzó USD 31.910 millones, reforzando la posición de liderazgo que la compañía mantiene desde el boom iniciado con el lanzamiento de ChatGPT en 2022.
El CEO Jensen Huang celebró la expansión del ecosistema de IA y la irrupción de su nueva arquitectura Blackwell. “Las ventas de Blackwell se dispararon y las GPU para la nube están agotadas”, afirmó. Además, remarcó que la inteligencia artificial “está presente en todas partes, abarcando todo, simultáneamente”, una definición que sintetiza la velocidad del avance tecnológico global.
La reacción bursátil se produjo después de semanas de dudas en el mercado. Nvidia había retrocedido casi 8% en noviembre, luego de un extraordinario salto del 1.200% en los últimos tres años. El S&P 500, en cambio, cayó 3% durante el mismo mes. Con estos resultados, la empresa recupera terreno y reafirma la solidez del sector de IA pese a los cuestionamientos de algunos inversores más reacios al riesgo y a los discursos que insisten en controles o limitaciones regulatorias.









