El riesgo país argentino perforó este miércoles el piso de los 600 puntos básicos, un nivel que no se veía desde hacía años y que confirma el renovado clima de confianza sobre la economía local tras las elecciones legislativas del 26 de octubre.
El indicador de JP Morgan cayó hasta los 597 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares —tanto Bonares como Globales— avanzaron cerca de 0,6% en promedio, acompañando un flujo sostenido de inversiones y una reducción en el costo del financiamiento para empresas y organismos públicos.
En paralelo, el mercado cambiario mostró una dinámica estable, con un dólar mayorista operando en torno a los $1.400, contenido en parte por la entrada de dólares producto de nuevas emisiones de deuda corporativa y la reciente colocación por parte de la Ciudad de Buenos Aires por USD 600 millones al 8,125% anual.
Según señalaron analistas, este nuevo escenario es resultado directo del ordenamiento macroeconómico encarado por el gobierno libertario, sumado a la mayor percepción de gobernabilidad en el Congreso después de la contundente victoria de La Libertad Avanza en los comicios.











