La economía del Reino Unido volverá a crecer por debajo de lo esperado en 2027. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recortó de 1,1% a 1% su previsión de crecimiento para el próximo año, en un nuevo dato negativo para el Gobierno laborista de Andy Burnham.
El organismo, sin embargo, mejoró su estimación para 2026: ahora espera que el Producto Bruto Interno británico avance 1,1% este año, frente al 0,9% que había proyectado en junio. La revisión responde principalmente a una demanda interna más sólida durante el segundo trimestre.
El escenario cambia para 2027. La OCDE anticipa que el crecimiento se desacelerará al 1%, mientras que la inflación continuará por encima del objetivo del Banco de Inglaterra. El organismo proyecta una inflación promedio de 3,1% para 2026 y de 2,6% para 2027.
La OCDE vuelve a advertir sobre el gasto y las cuentas públicas
El nuevo pronóstico llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno de Burnham, que enfrenta presiones fiscales y deberá presentar su próximo presupuesto mientras busca financiar sus compromisos de gobierno.
En julio, la propia OCDE había advertido sobre las presiones fiscales, el elevado costo de los intereses de la deuda, la baja productividad y los problemas estructurales que afectan al crecimiento británico. También había reclamado disciplina presupuestaria y reformas destinadas a mejorar la productividad.









