La organización calificó de “inaceptable” la exclusión de fuerzas opositoras de los próximos comicios y reclamó una respuesta internacional ante el avance del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) reclamó una respuesta internacional frente al avance del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, luego de que la dictadura impulsara medidas destinadas a impedir la participación de sectores opositores en las próximas elecciones. La organización calificó la situación de “inaceptable” y llamó a los países de la región a actuar frente al deterioro de las condiciones democráticas.
La controversia se intensificó después de que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, avanzara con una reforma constitucional que establece restricciones para la participación de partidos considerados opositores. La medida se suma a una serie de modificaciones institucionales que han concentrado mayores atribuciones en el Ejecutivo y reducido el margen de acción de las fuerzas políticas que cuestionan al sandinismo.
El presidente de la OEA Albert Ramdin
El proceso electoral quedó así condicionado antes de que los partidos opositores puedan competir en igualdad de condiciones. Organizaciones y dirigentes nicaragüenses en el exilio habían solicitado previamente a los gobiernos miembros de la OEA que aumentaran la presión diplomática sobre Nicaragua.
La situación representa un nuevo capítulo de la crisis política que atraviesa Nicaragua desde las protestas de 2018. Desde entonces, el régimen de Ortega y Murillo ha enfrentado denuncias por persecución de opositores, restricciones a organizaciones civiles y medios de comunicación y salida del país de numerosos dirigentes y ciudadanos críticos del Gobierno.
El escenario se agravó con las recientes declaraciones de Ortega sobre el futuro político del país. El dictador llegó a afirmar que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones”, mientras rechazó la posibilidad de que partidos opositores puedan regresar a la competencia política. Estas declaraciones fueron interpretadas como una señal de que el oficialismo pretende mantener un sistema político sin alternancia efectiva.
Manifestaciones en Nicaragua en contra de la dictadura comunista
Para la OEA, el problema excede la disputa entre el régimen y sus adversarios políticos: se trata de las condiciones en las que los nicaragüenses podrán ejercer el derecho al voto y elegir a sus autoridades. El llamado de la organización busca que los gobiernos americanos coordinen una respuesta frente a la dictadura comunista.
Mientras tanto, el régimen de Ortega y Murillo mantiene el control de las principales estructuras del Estado y avanza con cambios legales que dificultan la participación de sus adversarios. La exclusión de la oposición vuelve a colocar a Nicaragua en el centro de las críticas internacionales por la falta de competencia política.