La ofensiva aérea lanzada por Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán generó una fuerte reacción por parte de países con dictaduras o gobiernos de extrema izquierda. A este grupo también se sumó la ONU.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los gobiernos y regímenes de Chile, México, Venezuela y Cuba expresaron su condena a lo que consideran una "peligrosa escalada militar" en Medio Oriente, apelando al "derecho internacional" y al respeto por la "paz global", algo que Irán no estaba dispuesto a lograr.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, fue uno de los que se manifestó públicamente. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, declaró: "Estoy profundamente alarmado por el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra Irán hoy. Se trata de una peligrosa escalada en una región ya al límite, y una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales".

No obstante, no dijo nada sobre los intentos del régimen terrorista de Irán para conseguir un arma nuclear con la cual destruir a Israel y asesinar a millones de personas.
Los países aliados de Irán
En paralelo, desde Chile, el presidente comunista Gabriel Boric también se pronunció a favor de Irán. “Atacar centrales nucleares está prohibido por el derecho internacional. Chile condena este ataque de Estados Unidos”, escribió.
El mandatario enfatizó que “tener poder no autoriza a utilizarlo vulnerando las reglas que como humanidad nos hemos dado”, en una clara defensa del programa nuclear iraní.









