El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, ha sido arrestado en relación con los supuestos cargos de insurrección derivados de su declaración de ley marcial en diciembre pasado. La agencia coreana Yonhap informó que adicionalmente, el Servicio de Seguridad Presidencial había desplegado barricadas en la entrada de su residencia en Hannam.
La orden de arresto había sido emitida el 31 de diciembre, luego de que Yoon no se presentara a ser interrogado. La policía envió alrededor de 3.200 oficiales a su residencia en las colinas de Seúl, donde ha permanecido resguardado durante semanas, rodeado de un equipo de seguridad presidencial y efectivos de seguridad personal.
Según Reuters, se reportaron imágenes de la policía acercándose a su residencia, donde se congregaron cientos de sus partidarios en protesta a su arresto. Adicionalmente, un grupo de alrededor de 40 miembros del Parlamento, pertenecientes al partido de Yoon se presentaron en la residencia del presidente para detener el intento de arresto.
Además, en la madrugada del viernes cuando Yoon fue arrestado, la masiva multitud que protestaba contra la medida de la policía, gritaba por el arresto del comunista y admirador de Kim Jong Un, Lee Jae-myung.
En intentos previos de arrestar a Yoon, el 3 de enero, se produjo un enfrentamiento de seis horas entre las fuerzas policiales y los guardaespaldas del presidente, lo que obligó a suspender la operación.
El presidente interino Choi Sang-mok, en un comunicado emitido el miércoles, expresó su preocupación por la prevención de conflictos físicos entre las agencias estatales y advirtió que responsabilizará a los responsables si se producen incidentes violentos.

La ejecución de la orden de arresto ha resultado complicada, ya que los abogados de Yoon argumentan correctamente que no se puede llevar a cabo debido a una ley existente que impide registros no consentidos de lugares que puedan estar vinculados a secretos militares.










