Si la moción es aprobada, Yoon sería suspendido de sus funciones y el primer ministro, Han Duck-soo, asumiría como presidente interino mientras la Corte Constitucional evalúa el caso. Este proceso bien podría extenderse debido a la falta de jueces suficientes para tomar decisiones rápidas.
La Corte enfrenta desafíos estructurales, ya que actualmente solo seis de sus nueve puestos están ocupados. Esto podría retrasar el proceso, dado que se requiere un mínimo de siete jueces para revisarlo.
Históricamente, Corea del Sur ha vivido dos juicios políticos presidenciales: el de Park Geun-hye en 2017, quien fue destituida por corrupción, y el de Roh Moo-hyun en 2004, que resultó en su reinstalación.














