El papa León XIV expresó este martes su respaldo al memorándum de entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a más de tres meses de conflicto en Medio Oriente y manifestó su deseo de que el acuerdo permita cerrar definitivamente uno de los enfrentamientos más peligrosos de los últimos años.
Desde su residencia de verano en Castel Gandolfo, Italia, el pontífice celebró el avance diplomático y destacó la importancia del diálogo como alternativa a una nueva escalada militar.
“Gracias a Dios, al menos existe este memorándum que, según dicen, firmarán oficialmente el viernes”, afirmó ante periodistas.
Aunque reconoció que todavía quedan asuntos pendientes por resolver, León XIV sostuvo que la negociación representa un camino mucho más favorable que la continuación de las hostilidades.
“Espero que sea realmente una solución, que la guerra haya terminado de verdad y que podamos avanzar por el bien de todos”, agregó.
El Vaticano apuesta por una paz duradera
Las declaraciones del pontífice llegan pocos días antes de la firma formal del acuerdo entre Washington y Teherán, prevista para este viernes en el complejo turístico de Bürgenstock, Suiza.
El memorándum servirá como punto de partida para una segunda fase de negociaciones que, según el presidente estadounidense Donald Trump, debería desembocar en un acuerdo definitivo durante los próximos 60 días.
Entre los temas pendientes figuran la reapertura total del Estrecho de Ormuz, la situación del programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas que afectan a Teherán.
En ese contexto, León XIV insistió en que el objetivo final debe ir más allá del cese de las hostilidades.
El jefe de la Iglesia Católica volvió a reclamar avances concretos hacia la eliminación de las armas nucleares y pidió trabajar sobre las consecuencias económicas y sociales que dejó el conflicto.
Una postura que lo enfrentó con Trump durante la guerra
El respaldo al acuerdo no modifica las diferencias que el pontífice mantuvo con la Casa Blanca durante los meses más intensos del conflicto.
Desde el inicio de la guerra, León XIV fue una de las voces internacionales más críticas de la estrategia militar impulsada por Washington e Israel.
Nacido en Chicago, el papa calificó como “verdaderamente inaceptable” la amenaza de Trump de destruir la civilización iraní y cuestionó reiteradamente la lógica de la escalada militar.
El papa León XIV celebró el memorándum entre Estados Unidos e Irán
También rechazó las declaraciones del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien había sugerido que la ofensiva contaba con respaldo divino.
A su vez, desestimó las interpretaciones del vicepresidente JD Vance sobre la teoría de la “guerra justa” y dejó claro que el Vaticano seguiría defendiendo una salida diplomática independientemente de la posición adoptada por Washington.
La firma será en Suiza y abrirá una nueva etapa de negociaciones
La ceremonia prevista para este fin de semana en Suiza marcará formalmente el final de una guerra que comenzó el 28 de febrero y que alteró profundamente el equilibrio regional.
Según las partes involucradas, el acuerdo contempla la continuidad del cese de hostilidades, la reapertura progresiva del Estrecho de Ormuz y el inicio de una nueva ronda de negociaciones sobre cuestiones estratégicas.
Para el Vaticano, el desafío ahora será transformar el alto el fuego en una paz duradera.
Por ese motivo, León XIV evitó presentar el memorándum como una solución definitiva y remarcó que todavía quedan numerosos desafíos por resolver.
Meloni respaldó la posición del papa
La postura del pontífice también tuvo repercusiones políticas en Europa.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, respaldó públicamente los llamados del papa a consolidar la paz en Medio Oriente, una posición que contrastó con las críticas que Trump había dirigido al Vaticano durante los momentos más tensos del conflicto.
Las diferencias entre ambos líderes fueron abordadas durante un breve encuentro celebrado al margen de la cumbre del G7 en Francia.
Mientras tanto, el Vaticano continúa apostando por la diplomacia como única vía para evitar una nueva escalada regional y consolidar el proceso de negociación que comenzará formalmente tras la firma del acuerdo en Suiza.