Como resultado de una excelente medida efectuada por el CDC, aquellos médicos o empleados de la salud que posean conflictos de interés en los procesos de producción de vacunas, deberán declarar ciertos intereses, con el fin de no incurrir en prácticas desleales.
Los miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) deben declarar cualquier posible o percibido conflicto de interés que surja durante su mandato, así como intereses comerciales relevantes, posiciones de autoridad u otras conexiones con organizaciones relacionadas con el trabajo del ACIP.
En cada reunión del ACIP, el presidente del comité solicitará a los miembros que declaren sus posibles conflictos de interés antes de cada votación. Aquellos miembros con intereses declarados deben abstenerse de participar en las discusiones y decisiones relacionadas con esos intereses.

Para mejorar la transparencia, se pone a disposición una herramienta en línea que permite consultar las declaraciones previas de conflictos de interés de los miembros del ACIP desde el año 2000 hasta 2024. Esta lista solo incluye a los miembros que han declarado un conflicto de interés, y no a aquellos que no lo han hecho.
Esta medida surge como respuesta a la población luego de que un gran cuestionamiento haya surgido para con esta agencia gubernamental. Durante la pandemia, el CDC tuvo gran responsabilidad en la creación de vacunas contra el COVID, de forma inmediata y con pocos estándares de calidad que derivaron en cientos de efectos secundarios.










