Durante el debate, Bayrou intentó convencer a los diputados de aprobar su plan presupuestario para 2026, que contempla recortes por 44.000 millones de euros (unos 51.600 millones de dólares), pero fracasó.
La inestabilidad política se convirtió en un rasgo característico de la segunda legislatura de Macron, iniciada en 2022. El gobierno de Bayrou es el cuarto que cae durante este mandato y el tercero en poco más de un año, reflejando la profunda fragmentación del Parlamento, donde ninguna fuerza política cuenta con una mayoría clara. Esta falta de acuerdos ha impedido la aprobación del presupuesto, mientras la deuda pública se mantiene en torno al 114% del PIB y el déficit fiscal ronda el 6%.
Aunque no estaba obligado, Bayrou, de 74 años, optó por someter su gestión a una moción de confianza que terminó perdiendo. Un total de 364 legisladores votaron en contra, entre ellos la izquierda, la derecha y parte de sus propios aliados, mientras que solo 194 lo respaldaron.














