El Gobierno de Emmanuel Macron vuelve a enfrentar una tragedia silenciosa que golpea desde el interior de su propia administración. En los últimos seis meses, al menos 13 empleados de la Dirección General de Finanzas Públicas (DGFIP), organismo dependiente del Ministerio de Economía de Francia, se suicidaron.
A esta alarmante cifra se suman otros ocho intentos de suicidio registrados en el mismo período. La gravedad del caso encendió las alertas en París y ha llevado al Ejecutivo a implementar programas de asistencia psicológica de carácter urgente.
De acuerdo con el medio francés Le Monde, esta situación recuerda de forma inquietante al caso France Télécom, que entre 2008 y 2009 registró 19 suicidios y 12 intentos en el contexto de un proceso de reestructuración que luego fue calificado judicialmente como acoso institucional.












