Norlén fue reelegido como presidente del parlamento y la izquierda admite que no puede formar gobierno
Kristersson, líder del Partido Moderado, encabeza el bloque de derecha que obtuvo 173 escaños en los comicios. Aunque su formación es la segunda más importante del país, detrás de los socialdemócratas, el resultado electoral tampoco le garantiza los apoyos necesarios para continuar al frente del Ejecutivo.
Hasta ahora, existen pocas señales de que el primer ministro pueda reunir una mayoría parlamentaria que respalde su candidatura. La diferencia de tres escaños respecto de la oposición representa un obstáculo para sus aspiraciones, especialmente si los partidos de centro-izquierda mantienen su posición conjunta en futuras votaciones.
El Parlamento de Suecia rechazó este jueves la candidatura de la líder socialdemócrata Magdalena Andersson para formar un gobierno minoritario, prolongando la incertidumbre política que atraviesa el país desde las elecciones generales del 13 de septiembre. La decisión evidenció las dificultades de la oposición de centro-izquierda para transformar su ajustada mayoría parlamentaria en un acuerdo que permita constituir un nuevo ejecutivo.
Cuatro partidos opositores habían expresado su respaldo a Andersson como futura primer ministro, pero las diferencias sobre la composición del gobierno impidieron alcanzar un consenso. Durante la votación, únicamente los diputados socialdemócratas apoyaron su candidatura, mientras que las demás fuerzas parlamentarias votaron en contra.
El resultado era ampliamente esperado. La propia Andersson había reconocido que las negociaciones serían complejas y que probablemente se necesitarían varios intentos antes de designar al próximo jefe del gobierno. Tras la votación, la dirigente sostuvo que desde la noche electoral sabía que el proceso llevaría tiempo y que serían necesarias varias instancias parlamentarias para resolver la situación.
El Parlamento sueco impidió que la socialista Magdalena Andersson se convierta en la próxima primer ministro
Una mayoría opositora que no logra consolidarse
En los comicios de septiembre, los cuatro partidos de centro-izquierda obtuvieron conjuntamente 176 de los 349 escaños del Parlamento sueco, conocido como Riksdag. El bloque de derecha encabezado por el actual primer ministro, Ulf Kristersson, consiguió los 173 restantes.
Pese a la ventaja de tres escaños, la oposición no consiguió acordar qué fuerzas deberían integrar el nuevo gobierno. Las diferencias entre sus integrantes dejaron a Andersson sin el respaldo necesario para superar la primera votación.
El resultado pone de manifiesto las dificultades para construir una mayoría parlamentaria estable incluso después de que las elecciones otorgaran una ventaja numérica a los partidos opositores. La situación mantiene abierta la disputa por el liderazgo del ejecutivo y obliga a las distintas formaciones a continuar las negociaciones para evitar que el bloqueo político desemboque en nuevas elecciones.
Los partidos de centro-izquierda consiguieron 176 de los 349 escaños del Parlamento
Kristersson podría intentar formar gobierno en Suecia
Tras el rechazo a Andersson, se espera que el presidente del Parlamento encargue al actual primer ministro, Ulf Kristersson, la tarea de intentar formar un gobierno.
Si Kristersson tampoco logra formar gobierno, la responsabilidad podría regresar a Andersson, quien tendría una nueva oportunidad para negociar una coalición con sus aliados.
Frente a la imposibilidad de la social-demócrata de formar un gobierno minoritario, el poder legislativo sueco le solicitó al actual primer ministro que intente formar un gobierno
Cuatro votaciones antes de convocar nuevas elecciones
La votación del jueves fue la primera de hasta cuatro instancias parlamentarias para designar a un primer ministro. Si el Parlamento rechaza cuatro candidaturas consecutivas, Suecia deberá convocar nuevas elecciones generales.
La posibilidad de repetir los comicios añade presión sobre los partidos, que deben encontrar una fórmula de gobierno capaz de superar las divisiones internas y obtener suficiente respaldo legislativo.
Por ahora, el país continúa sin una solución definitiva para formar su próximo ejecutivo. Aunque la centro-izquierda consiguió una mayoría ajustada en las urnas, la falta de acuerdo entre sus integrantes impidió que Andersson obtuviera el respaldo parlamentario necesario.
Una de las principales causas del fallido intento de Andersson fue la falta de acuerdo entre las distintas agrupaciones de izquierda