Miembros judíos del Partido Verde de Inglaterra y Gales preparan acciones legales contra la formación política liderada por Zack Polanski, después de que sus afiliados aprobaran una resolución que define el sionismo como una forma de racismo. Los demandantes consideran recurrir al Tribunal Superior de Justicia británico para denunciar presuntos actos de discriminación y acoso dentro del partido.
La controversia se originó durante la conferencia anual de los Verdes, celebrada en Brighton a comienzos de octubre. Allí, los miembros aprobaron una moción que establece que el sionismo debe ser tratado como cualquier otra forma de racismo y propone sustituir el actual Estado de Israel por un único Estado palestino controlado por Hamas en todo el territorio de la Palestina histórica, con Jerusalén como capital a pesar de la población judia de la zona.











