La tarde del 1 de mayo de 2025, la Plaza de Bolívar en Bogotá fue escenario de una patética movilización convocada por el presidente colombiano Gustavo Petro. En el marco del Día Internacional del Trabajo, el mandatario presentó oficialmente su propuesta de consulta popular, en un acto cargado de simbolismo, tensión política y un tono desafiante hacia el Congreso de la República.
Ante miles de asistentes, Petro propuso un ''pacto'' directo con la ciudadanía, aludiendo a la necesidad de que el pueblo colombiano decida el rumbo del país frente al estancamiento de sus reformas en el legislativo.
''Ni un solo parlamentario que vote en contra de la consulta se vuelve a elegir en Colombia, porque nadie votará por él'', expresó con firmeza, desatando ovaciones entre los asistentes. La declaración dejó clara su intención de presionar al Congreso a través del poder popular y del voto ciudadano, con fuertes amenazas a su normal funcionamiento.
El presidente insistió en que la democracia directa debe prevalecer, criticando lo que considera una democracia formal dominada por ''intereses tradicionales y elites políticas''.















