Durante una operación militar contra el narcotráfico, Estados Unidos abatió a Alejandro Andrés Carranza Medina.
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El presidente comunista de Colombia, Gustavo Petro, volvió a generar polémica tras sus declaraciones sobre la operación militar estadounidense del pasado 16 de septiembre, en la que resultó muerto un delincuente colombiano identificado como Alejandro Andrés Carranza Medina, conocido como “Coroncoro”.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario acusó a Estados Unidos de haber “asesinado a un humilde pescador de Colombia” y de haber “destruido una familia de pescadores” en Santa Marta.
Sin embargo, la realidad detrás del caso dista mucho de la imagen de inocencia que intentó proyectar el mandatario de extrema izquierda, quien constantemente defiende a los narcoterroristas abatidos por Estados Unidos.
El barco de Alejandro Andrés Carranza Medina.
De acuerdo con información judicial confirmada por la Fiscalía 19 Seccional del Magdalena, Carranza Medina tenía un pasado delictivo que lo vinculaba directamente con grave caso de corrupción policial en Santa Marta. Se trata del robo de 264 armas de fuego del almacén de evidencias de la Sijín entre marzo y septiembre de 2015.
Las investigaciones demostraron que la operación criminal incluyó falsificación de documentos oficiales y complicidad interna dentro de la Policía Metropolitana, lo que permitió que las armas incautadas a grupos ilegales volvieran al circuito del crimen organizado. Carranza, lejos de ser un simple pescador, fue señalado como una de las piezas clave en el entramado delictivo.
El intento de Petro por presentar a este delincuente como víctima de un supuesto “ataque injustificado” de Estados Unidos fue duramente criticado tanto en Colombia como en el exterior.
Alejandro Andrés Carranza Medina arrestado por el robo de armas.
Otra operación militar de Estados Unidos
En una de las últimas operaciones contra el narcotráfico, durante la mañana del domingo 19 de octubre, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó que la embarcación atacada pertenecía a la guerrilla colombiana conocida como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
De acuerdo con el funcionario estadounidense, los servicios de inteligencia ya contaban con información sobre dicha lancha, la cual había ingresado previamente en aguas norteamericanas y en repetidas oportunidades fue utilizada para el transporte de grandes cantidades de cocaína por una antigua ruta del narcotráfico.
“El 17 de octubre, bajo la dirección del presidente Trump, el Departamento de Guerra llevó a cabo un ataque cinético letal contra un buque afiliado al Ejército de Liberación Nacional (ELN), una organización terrorista designada, que operaba en el área de responsabilidad del Comando Sur de los Estados Unidos”, indicó Hegseth.
El secretario precisó que la operación se desarrolló en aguas internacionales y que durante el ataque murieron tres miembros del grupo guerrillero colombiano, activo en la zona fronteriza con Venezuela.