Un tuit casi inadvertido en la red social X desencadenó en Alemania una operación policial desproporcionada que ha reavivado el debate sobre la vigilancia estatal del discurso en línea.
El mensaje, publicado por un ciudadano identificado como Damian N., contenía una breve crítica en la que calificaba de ''parásitos'' a los trabajadores financiados por el gobierno. A pesar de haber recibido apenas un centenar de visualizaciones, la publicación llevó a que agentes de policía irrumpieran en su domicilio a las seis de la mañana, según fue informado.
Damian relata que los agentes no le mostraron una orden judicial ni le dejaron documentación sobre los bienes incautados. Durante el operativo, fue presionado para desbloquear su teléfono, que fue confiscado, y se le tomaron fotografías, huellas dactilares y otros datos biométricos.
Incluso se solicitó una muestra de sangre para obtener su ADN. Uno de los agentes lo amenazó diciendo que debía ''pensar mejor lo que publica'' y afirmó que a partir de ese momento estaría bajo vigilancia oficial.












