Uno de los oficiales también señaló que incluso representantes electos podrían ser considerados "sospechosos de acoso" si continuaban manifestando su apoyo hacia la pareja.
Andy Prophet, jefe de la policía de Hertfordshire, respaldó el autoritario accionar de sus agentes, alegando que se habían emitido "advertencias previas" y que todo se realizó conforme a la ley. No obstante, reconoció que "visto en retrospectiva, podríamos haber alcanzado los mismos objetivos de otra forma".
El fin de la libertad de expresión
Por otra parte, Jake Hurfurt, director de investigaciones en Big Brother Watch, una organización que defiende los derechos civiles, calificó como "profundamente alarmante" el incremento en los arrestos por delitos vinculados a publicaciones en redes sociales.
Según expresó: "La policía parece estar invirtiendo una enorme cantidad de tiempo en detener a personas por publicar contenido en línea que, si bien puede resultar ofensivo, no constituye un delito. El uso reiterado de leyes ambiguas sobre comunicaciones representa una amenaza directa a la libertad de expresión en Internet".
Agregó: "Las fuerzas de seguridad deben recordar que la libertad de expresión es un derecho fundamental y que solo deberían intervenir en casos donde sea realmente indispensable. Las detenciones innecesarias por publicaciones en redes sociales generan un efecto intimidante que podría socavar nuestra cultura democrática".
Respecto a los arrestos, aseguró: "Estos datos son extremadamente preocupantes, y el ministro del Interior debería ordenar una revisión independiente sobre cómo se están llevando a cabo los arrestos por expresiones en línea y el estado actual de la libertad de expresión en el Reino Unido".