La izquierda impulsa eliminar el fútbol escolar y lo califica de “violento”, mientras avanza con su agenda ideológica.
Compartir:
La izquierda vuelve a cruzar un límite. En Ibiza, dirigentes de Podemos y el PSOE impulsan una iniciativa para prohibir el fútbol en los patios de colegios. El argumento es que se trata de un deporte “discriminatorio” y “tóxico” para las niñas.
La propuesta es promovida por Angie Roselló, portavoz de Unidas Podemos, y Antonio Lorenzo, referente socialista en Sant Antoni. Ambos buscan extender la medida a los centros educativos de la isla.
Peligra el fútbol en los colegios de España
El fútbol como “problema ideológico”
Roselló sostiene que el fútbol reproduce supuestas desigualdades desde la infancia. “Tradicionalmente, los campos de fútbol ocupan hasta el 80% del patio”, afirmó. Lo absurdo de su visión sostiene que "los niños usan el centro y las niñas quedan relegadas a los márgenes".
Desde Podemos aseguran que el fútbol sería una expresión temprana del “patriarcado”. En reemplazo del fútbol, proponen crear “espacios de juego colectivos mixtos” definidos desde la política.
La izquierda sostiene que el fútbol es "tóxico y violento"
La iniciativa no se queda en el deporte, también apunta a rediseñar los patios. “Hay que deshormigonar el suelo”, dijo Roselló. Propone árboles, agua y “refugios climáticos” obligatorios bajo criterios definidos por los municipios, es decir, otra vez la política interviniendo.
El PSOE acompañó sin matices. Antonio Lorenzo incluso fue más lejos: “El fútbol es una práctica deportiva tóxica”. Aseguró que genera problemas de convivencia y lo comparó con otros deportes para justificar la prohibición.
El PSOE de Pedro Sanchez acompañó la iniciativa
Roselló incluso calificó al fútbol como violento. Dijo que en algunos colegios ya fue prohibido, y mencionó Can Coix y el CEIP Sant Antoni como ejemplos. Habló de “hooligans” y peleas, todo en pos de justificar la censura ridícula que proponen.
Una respuesta lógica frente al delirio
Desde el Partido Popular marcaron un límite. Eva Prats defendió la autonomía de los centros. “Prohibir el fútbol es una falta de respeto”, afirmó. Recordó algo básico: las niñas también pueden jugar al fútbol.
El planteo de la izquierda resulta aún más absurdo si se considera el contexto. El fútbol femenino vive un auge histórico en España tras el Mundial 2023. Lejos de promover igualdad, Podemos y el PSOE buscan imponer una lectura ideológica desde la infancia.
La izquierda, como siempre, busca el control y los esquemas definidos desde el poder político. En lugar de ampliar libertades, vuelve a recurrir a la prohibición como respuesta automática a cualquier dinámica social que no encaja en su mirada ideológica.