La Asociación de Operadores Turísticos de Rusia (ATORUS) confirmó el inicio de un proceso de evacuación para ciudadanos rusos que se encuentran actualmente en Venezuela, mediante la organización de vuelos especiales.
El anuncio, difundido por medios rusos y replicado internacionalmente, generó un inmediato revuelo en redes sociales y abrió un fuerte debate sobre la frágil estabilidad del régimen de Nicolás Maduro.
La medida llega en un momento en que el turismo ruso en Venezuela había aumentado notablemente: más de seis mil visitantes viajaron a la isla de Margarita entre agosto y noviembre de 2025 a través de vuelos chárter directos desde Moscú.
Este incremento hacía pensar que la relación bilateral seguía fortalecida. Sin embargo, la decisión de evacuar a ciudadanos rusos (sean turistas, trabajadores temporales o personal ligado a proyectos comerciales) fue interpretada como una señal de alarma que deja en evidencia la creciente fragilidad del régimen venezolano.











