Las elecciones locales celebradas en Inglaterra están dejando un resultado histórico para Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage, que consiguió un avance masivo en distintos municipios y se consolidó como una de las principales fuerzas políticas del país. Mientras tanto, el Partido Laborista de Keir Starmer sufrió fuertes pérdidas en distritos históricamente vinculados a la izquierda británica.
Según los resultados publicados oficialmente, Reform UK ganó más de 670 concejales en Inglaterra, convirtiéndose en el partido con mayor crecimiento de toda la elección. El avance se produjo especialmente en zonas obreras e industriales donde el laborismo dominó durante décadas.
En Hartlepool, uno de los símbolos políticos del llamado “Red Wall”, Reform UK ganó los 12 escaños disputados y desplazó completamente al Labour como principal fuerza local. En Halton, otro histórico bastión laborista, el partido de Farage obtuvo 15 de los 17 escaños en juego.

El Partido Laborista perdió más de 180 concejales en los resultados ya confirmados, mientras que los conservadores también sufrieron retrocesos importantes. Reform UK capitalizó buena parte del descontento con los partidos tradicionales y logró imponerse en múltiples ciudades medianas y municipios industriales.
La campaña de Nigel Farage estuvo centrada en temas como inmigración ilegal, inseguridad, presión fiscal y críticas al establishment político británico. Ese discurso logró atraer tanto a antiguos votantes conservadores como a sectores obreros que anteriormente apoyaban al Labour.









