Familias de manifestantes asesinados durante las protestas en Irán denunciaron que el régimen exige entre 5.000 y 7.000 dólares para entregar los cuerpos de las víctimas. La información fue corroborada por BBC Persian, que recopiló múltiples testimonios que describen una práctica sistemática en hospitales y funerarias del país.
Según los reportes, los funcionarios se niegan a entregar los cadáveres a menos que los familiares paguen sumas que oscilan entre 700 millones y 1.000 millones de tomán. En un país donde muchos trabajadores ganan menos de 100 dólares al mes, estas cifras resultan inalcanzables y profundizan el drama de quienes ya sufrieron la pérdida de un familiar.
Fuentes de hospitales señalaron incluso que algunos empleados alertan clandestinamente a las familias para que retiren los cuerpos antes de que las fuerzas de seguridad intenten extorsionarlos.
Coacción ideológica: ofrecer cadáveres gratis a cambio de propaganda
La BBC también documentó casos en los que autoridades de la morgue Behesht-e Zahra, en Teherán, ofrecían entregar los cuerpos sin costo si las familias aceptaban declarar que las víctimas pertenecían a la milicia Basij y que habían muerto como mártires a manos de manifestantes opositores.















