El jueves por la mañana, Irán lanzó una repudiable ofensiva sin precedentes contra Israel, atacando con decenas de misiles balísticos en represalia por un bombardeo israelí a una instalación nuclear en su territorio.
Uno de los objetivos más impactantes fue el Soroka Medical Center, el hospital más grande del sur de Israel, ubicado en la ciudad de Beer Sheva, que sufrió un impacto directo y dejó decenas de heridos.
El Soroka Medical Center, fundamental para la atención médica en el sur del país, fue alcanzado directamente por un misil balístico iraní, generando caos, incendios y daños estructurales graves.
Según informes oficiales, al menos 25 personas resultaron heridas dentro del hospital, una de ellas de gravedad. La organización de emergencia médica israelí, Magen David Adom, reportó que el centro tuvo que cerrar temporalmente a nuevos pacientes, excepto casos en peligro de muerte.

Videos difundidos por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mostraron escenas dramáticas desde el interior del hospital: humo denso, techos colapsados y personas corriendo en busca de seguridad. Testigos describieron el momento del impacto como una ''explosión devastadora'' que afectó salas de urgencias, quirófanos y áreas críticas de atención.
El primer ministro Benjamín Netanyahu calificó el ataque al hospital como una atrocidad y prometió represalias duras contra Irán. ''Exigiremos el precio total a los tiranos de Teherán'', declaró en una publicación en la red social X.
El ministro de Defensa, Israel Katz, fue aún más directo al calificar el bombardeo como un ''crimen de guerra de la forma más grave'' y afirmó que el líder supremo iraní, Ali Khamenei, sería responsabilizado.
El bombardeo iraní fue una desproporcionada respuesta al ataque aéreo israelí contra el sitio nuclear de Khondab, cerca de la ciudad de Arak, en el centro de Irán.
La instalación, que incluye un reactor de agua pesada aún en construcción, podría eventualmente producir plutonio para armas nucleares. Israel había advertido públicamente del ataque horas antes y difundió una advertencia de evacuación en Farsi dirigida a la población iraní cercana a la instalación.
Según medios iraníes, la planta fue evacuada antes del bombardeo y no contenía material radiactivo, un dato confirmado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), que también informó que la planta productora de agua pesada cercana no fue alcanzada.










