La campaña política en Colombia sumó un nuevo foco de tensión tras la difusión de denuncias por acoso sexual que involucran a Axcan Duque, funcionario del Ministerio de la Igualdad, por enviar fotografías sexualmente explícitas a una compañera de trabajo. un área clave del gobierno izquierdista de Gustavo Petro. El caso, que derivó en la renuncia de un viceministro, fue impulsado públicamente por la senadora Paloma Valencia, quien llevó el tema al centro del debate político en un contexto preelectoral.
Según la información publicada, las acusaciones ya habían sido presentadas previamente contra el viceministro Duque por enviar contenido sexual a la víctima en instancias formales, lo que plantea interrogantes sobre los tiempos de respuesta institucional. La salida de Axcan Duque se produjo luego de que el caso adquiriera visibilidad pública, lo que marcó un punto de inflexión en la gestión interna del ministerio.

El episodio se da en un organismo que ha tenido un rol destacado dentro de la estructura del actual gobierno, tanto por su peso simbólico como tambien porque fue creado por el mismo Petro, En ese marco, el caso introduce un elemento de tensión en una cartera que ya venía siendo observada por su nivel de ejecución y por la organización de su estructura administrativa.
En paralelo, la controversia también alcanzó a figuras del oficialismo como Iván Cepeda, candidato abalado por Gustavo Petro, mencionadas en el debate público a partir de la exposición mediática del caso. Las reacciones dentro del espacio político han sido diversas, con pronunciamientos que, en algunos casos, se limitaron a señalar la necesidad de que las investigaciones avancen en los canales correspondientes.









