El gobierno de Costa Rica busca garantizar una amplia participación ciudadana en el evento.
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El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, decretó asueto nacional para el próximo 8 de mayo de 2026, fecha en la que se realizará el traspaso de poderes presidenciales a Laura Fernández, en una decisión que apunta a reforzar la participación ciudadana en un momento central de la vida democrática del país.
La medida fue oficializada mediante el Decreto Ejecutivo N.° 45.680-MGP y establece la suspensión de actividades en todas las oficinas y dependencias del sector público. El objetivo, según explicó el gobierno, es permitir que los ciudadanos puedan asistir y formar parte de una jornada considerada histórica para la institucionalidad costarricense.
Rodrigo Chaves junto al presidente Donald Trump
Desde Casa Presidencial señalaron que el traspaso de mando no solo representa un cambio de gobierno, sino también uno de los pilares fundamentales del sistema democrático: la transición pacífica y ordenada del poder. En este sentido, el Ejecutivo busca transformar el acto en una “fiesta cívica” con alta participación popular.
A pesar del asueto, el decreto aclara que los servicios esenciales continuarán operando con normalidad. Áreas como salud, seguridad, emergencias y otros servicios indispensables deberán garantizar su funcionamiento para evitar afectar a la población durante la jornada.
El evento principal tendrá lugar en el Estadio Nacional, elegido por su capacidad para albergar a una mayor cantidad de ciudadanos en comparación con ceremonias anteriores. Esta decisión responde a la intención de abrir el acto a la población en general y darle un carácter más inclusivo y masivo.
Estadio Nacional de Costa Rica
El 8 de mayo marcará además el fin del mandato de Rodrigo Chaves, iniciado en 2022, y la asunción de la nueva administración de Laura Fernández en un contexto político que ha estado marcado por tensiones institucionales y debates sobre el rumbo del país.
De esta manera, el asueto decretado no solo tiene un carácter administrativo, sino también simbólico: busca destacar la importancia de la democracia y promover la participación activa de la ciudadanía en un momento clave para el futuro político de Costa Rica.