El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, lanzó una dura advertencia contra los sectores que impulsan protestas y bloqueos en distintas regiones del país y aseguró que quienes intenten “destruir la democracia” enfrentarán consecuencias judiciales. Las declaraciones se producen en medio de una creciente crisis política y social marcada por manifestaciones, cortes de ruta y pedidos de renuncia contra el gobierno.
“Esos que intentan desde el pasado destrozar la democracia se van a ir a la cárcel”, afirmó el presidente durante una actividad oficial en La Paz. El mandatario sostuvo además que el proceso político iniciado tras la derrota del Movimiento al Socialismo es “irreversible” y acusó a grupos radicalizados de intentar desmontar el nuevo orden institucional boliviano.
Las protestas comenzaron semanas atrás por el rechazo a una polémica reforma agraria impulsada por el oficialismo, que permitía modificar el régimen de propiedad de tierras rurales. Aunque el gobierno finalmente anuló la ley para intentar reducir la tensión social, las movilizaciones continuaron y sumaron nuevas demandas económicas y políticas.

Durante los últimos días se registraron fuertes enfrentamientos en La Paz entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Grupos de mineros utilizaron explosivos y dinamita en las cercanías de edificios públicos, mientras la Policía respondió con gases lacrimógenos y operativos de dispersión.









