El presidente boliviano acusó a sectores ligados al narcotráfico y al viejo aparato del MAS de intentar “destruir la democracia” mediante protestas y bloqueos.
Nuevo
Agregar La Derecha Diario en
Compartir:
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, lanzó una dura advertencia contra los sectores que impulsan protestas y bloqueos en distintas regiones del país y aseguró que quienes intenten “destruir la democracia” enfrentarán consecuencias judiciales. Las declaraciones se producen en medio de una creciente crisis política y social marcada por manifestaciones, cortes de ruta y pedidos de renuncia contra el gobierno.
“Esos que intentan desde el pasado destrozar la democracia se van a ir a la cárcel”, afirmó el presidente durante una actividad oficial en La Paz. El mandatario sostuvo además que el proceso político iniciado tras la derrota del Movimiento al Socialismo es “irreversible” y acusó a grupos radicalizados de intentar desmontar el nuevo orden institucional boliviano.
Las protestas comenzaron semanas atrás por el rechazo a una polémica reforma agraria impulsada por el oficialismo, que permitía modificar el régimen de propiedad de tierras rurales. Aunque el gobierno finalmente anuló la ley para intentar reducir la tensión social, las movilizaciones continuaron y sumaron nuevas demandas económicas y políticas.
Protesta en Bolivia a favor del ex dictador Evo Morales
Durante los últimos días se registraron fuertes enfrentamientos en La Paz entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Grupos de mineros utilizaron explosivos y dinamita en las cercanías de edificios públicos, mientras la Policía respondió con gases lacrimógenos y operativos de dispersión.
El gobierno boliviano sostiene que parte de las protestas están siendo financiadas por redes vinculadas al narcotráfico y por sectores cercanos al ex dictador Evo Morales. Paz denunció anteriormente la existencia de audios y operaciones destinadas a “cercar” La Paz y provocar un escenario de caos institucional.
La tensión política también coincide con el avance judicial contra Morales, quien enfrenta un juicio por trata de menores y fue declarado en rebeldía por la Justicia boliviana tras negarse a comparecer ante un tribunal de Tarija. El ex mandatario denunció persecución política y convocó movilizaciones contra el gobierno de Paz.
Javier Milei junto a Rodrigo Paz
Desde su llegada al poder en 2025, Rodrigo Paz impulsó un fuerte giro político y económico en Bolivia, alejándose del modelo socialista del MAS y acercándose a Estados Unidos y gobiernos liberales de la región. Su administración avanzó con recortes del gasto público, reformas económicas y el regreso de la DEA al país tras casi dos décadas de expulsión.
El presidente boliviano sostiene que enfrenta la resistencia de sectores que gobernaron el país durante veinte años y que buscan recuperar poder mediante presión callejera y desestabilización. “El valor de la democracia está por encima de cualquier interés”, afirmó Paz al defender la respuesta de su gobierno frente a las protestas.