El presidente boliviano afirmó que las fuerzas de seguridad lograron restablecer la circulación en distintos puntos del país, mientras algunos sectores afines a Evo Morales mantienen medidas de presión.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que los bloqueos que afectan al país desde hace semanas comenzaron a retroceder en varias regiones gracias a la acción coordinada de las fuerzas de seguridad y al cansancio creciente de la población frente a las protestas.
Según explicó el mandatario, los operativos desplegados por la Policía y las Fuerzas Armadas permitieron reabrir importantes rutas y corredores estratégicos para el abastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos. Paz sostuvo que la recuperación gradual de estas vías está contribuyendo a aliviar la situación de miles de familias afectadas por la crisis.
Bolivianos manifestándose contra los bloqueos evistas
El presidente destacó además que cada vez más sectores sociales, productivos y sindicales reclaman el fin de los bloqueos y respaldan una salida negociada al conflicto. En los últimos días, organizaciones de obreros y campesinos impulsaron propuestas de diálogo con el gobierno para superar la crisis y restablecer la normalidad en el país.
Para el gobierno, estos llamados a la negociación representan una señal de que la estrategia de confrontación promovida por sectores radicales está perdiendo fuerza. La administración de Paz sostiene que los intentos de provocar su renuncia mediante bloqueos y presión callejera no lograron los resultados esperados y que las instituciones democráticas permanecen firmes.
No obstante, el mandatario advirtió que aún existen focos de tensión en algunas regiones donde grupos movilizados por el exdictador Evo Morales mantienen cortes de rutas y acciones de protesta. Según indicó, las autoridades continuarán actuando para garantizar el libre tránsito y proteger a la población de las consecuencias económicas y sociales derivadas de los bloqueos.
Evistas bloqueando una ruta de La Paz
La crisis boliviana se ha extendido durante varias semanas y ha provocado graves problemas de abastecimiento, pérdidas económicas y enfrentamientos que dejaron víctimas fatales. Frente a este escenario, el gobierno insiste en que la solución debe encontrarse dentro del marco constitucional y mediante el diálogo.
Mientras tanto, el avance de las negociaciones y la reapertura de algunas rutas alimentan las expectativas de una gradual pacificación. Para Rodrigo Paz, el hecho de que sectores sociales comiencen a priorizar el diálogo por encima de la confrontación demuestra que Bolivia está empezando a dejar atrás los momentos más críticos de la crisis y que los esfuerzos por forzar un cambio de gobierno mediante la presión callejera no consiguieron quebrar la estabilidad institucional del país.