El gobierno de Vladimir Putin expulsó este jueves a un diplomático de Alemania como acto de represalia por un acto similar contra un diplomático ruso.
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Rusiaexpulsó este jueves a un diplomático alemán en respuesta a la decisión de Berlín de expulsar el mes pasado a un funcionario ruso por presuntas actividades de espionaje, acusaciones que Moscú considera infundadas.
El episodio supone una nueva escalada en las ya deterioradas relaciones entre ambos países y se enmarca en un contexto más amplio de crecientes tensiones entre Rusia y varios Estados europeos desde la invasión rusa de Ucrania.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso informó que convocó a un representante de la embajada alemana en Moscú para expresarle una protesta formal y notificarle que un miembro del personal diplomático alemán había sido declarado persona non grata.
Según el comunicado oficial, la medida constituye una ''respuesta simétrica'' a la expulsión de un diplomático ruso de Berlín en enero, decisión que Rusia rechaza categóricamente.
El gobierno de Putin afirmó que se trata de una ''medida simétrica'' a la expulsión de un diplomático ruso de Berlín
Moscú afirmó que las acusaciones de espionaje formuladas por las autoridades alemanas contra el diplomático ruso eran falsas y fabricadas, y acusó al gobierno alemán de promover una “manía de espionaje”.
El ministerio calificó el caso como una ''provocación de bajo nivel'' y sostuvo que Berlín es plenamente responsable del nuevo deterioro de las relaciones bilaterales.
Desde Alemania, el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, condenó la decisión rusa y la calificó de ''completamente infundada y totalmente inaceptable''. En declaraciones realizadas durante un viaje oficial a Brunéi, Wadephul acusó a Moscú de recurrir a represalias injustificadas en lugar de buscar soluciones diplomáticas. Añadió que el gobierno alemán se reserva el derecho de adoptar nuevas medidas en respuesta a la expulsión.
Wadephul precisó que el diplomático alemán afectado formaba parte del personal de la agregaduría militar de la embajada en Moscú. Esta información coincide con datos publicados por una agencia de noticias alemana, que citó fuentes según las cuales el diplomático ruso expulsado de Berlín el 22 de enero era el vice agregado militar.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán lanzó fuertes críticas a Rusia por la expulsión del diplomático
Ese caso estuvo vinculado a la detención en Alemania de un ciudadano ucraniano acusado de recopilar información sensible y transmitirla a Rusia, lo que reforzó las sospechas de espionaje ruso en territorio alemán.
El ministro alemán aseguró que, mientras los diplomáticos de su país actúan conforme a la ley, Rusia ''recurre a la escalada y al espionaje bajo la cobertura de la actividad diplomática''. Subrayó además que Berlín continuará respondiendo con firmeza a lo que considera actividades hostiles por parte de Moscú.
Este nuevo choque diplomático se produce en un contexto de creciente preocupación entre los servicios de seguridad europeos por el aumento de las actividades de inteligencia rusas desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania. Diversas agencias occidentales han advertido de una intensificación de los esfuerzos de Moscú para socavar el apoyo militar y político de Europa a Kiev.
Rusia y las naciones europeas han lanzado acusaciones recíprocas de aumento de espionaje desde la intensificación de la guerra en Ucrania
La situación no se limita a Alemania. A comienzos de esta semana, también expulsó a un diplomático ruso en lo que describió como una medida recíproca, después de que Moscú expulsara el mes anterior a un diplomático británico acusado de ser un espía no declarado.
Rusia ha negado de manera reiterada estas acusaciones y rechaza estar detrás de lo que funcionarios de inteligencia occidentales describen como una campaña de sabotaje y espionaje en varios países europeos.
En los últimos años, especialmente desde la intensificación del conflicto en Ucrania, se han multiplicado las expulsiones diplomáticas recíprocas entre Rusia y países miembros de la OTAN.
Estos episodios reflejan el profundo deterioro de la confianza mutua y la persistencia de una confrontación diplomática que, por ahora, no muestra señales de desescalada.
Reino Unido también ha expulsado a diplomáticos rusos