Rusia intensificó sus ataques contra Ucrania en las últimas horas con una nueva serie de bombardeos que alcanzaron tanto infraestructura clave como zonas residenciales, profundizando el impacto del conflicto sobre la población civil.
Entre los objetivos alcanzados se encuentra la infraestructura portuaria de Odesa, uno de los principales puntos estratégicos para la exportación ucraniana. Los ataques afectaron instalaciones esenciales para la actividad económica del país, en un contexto donde Ucrania depende en gran medida de sus puertos para sostener el comercio internacional.












