La nueva ofensiva rusa alcanzó nueve ciudades ucranianas y provocó daños en viviendas, escuelas, centros médicos e infraestructura. Kiev volvió a reclamar más sistemas de defensa aérea para hacer frente a la intensidad de los ataques.
Rusia lanzó este jueves una nueva oleada de ataques contra Ucrania utilizando cerca de 140 drones, en una ofensiva desarrollada durante el día y concentrada especialmente sobre Kiev, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque formó parte de una ofensiva de mayor alcance que afectó a nueve ciudades del país.
Las fuerzas ucranianas activaron sus sistemas de defensa aérea ante la llegada de los drones y otros proyectiles. En Kiev, las autoridades reportaron daños en distintos sectores de la ciudad, mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar los incendios y evaluar los daños provocados por los ataques.
Un hombre observa la destrucción del ataque ruso
La ofensiva también alcanzó otras regiones. En Odesa, los bombardeos provocaron importantes daños en instalaciones portuarias y silos de almacenamiento de grano. Los ataques se prolongaron durante varias horas y afectaron una infraestructura considerada estratégica para las exportaciones agrícolas ucranianas.
En Járkov, Zaporiyia y otras ciudades, los ataques provocaron daños en edificios residenciales y otras instalaciones. En Zaporiyia, una mujer de 78 años murió y se registraron heridos en diferentes puntos del país. Las autoridades ucranianas también informaron de daños en escuelas y centros médicos.
La magnitud del ataque vuelve a poner de manifiesto la presión que Rusia está ejerciendo sobre las defensas aéreas ucranianas. Kiev ha reclamado repetidamente a sus aliados occidentales el envío de más sistemas de defensa aérea y misiles interceptores, especialmente unidades Patriot capaces de enfrentar algunos de los proyectiles más difíciles de detener.
El presidente Volodímir Zelensky volvió a insistir en la necesidad de aumentar las capacidades de defensa aérea del país. Ucrania sostiene que la cantidad de interceptores disponibles es insuficiente para responder al creciente volumen de drones y misiles empleados por Rusia.
La ofensiva se produce además en paralelo con el incremento de los ataques ucranianos contra objetivos situados dentro de territorio ruso. Kiev ha intensificado el uso de drones de largo alcance contra refinerías, instalaciones energéticas, centros logísticos y objetivos militares.
Soldados rusos con un dron militar
La escalada demuestra que, pese a los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto, los ataques aéreos continúan aumentando en intensidad. Rusia mantiene su capacidad para lanzar grandes oleadas de drones y misiles contra ciudades ucranianas, mientras Kiev intenta ampliar sus defensas y responder con ataques de largo alcance dentro de territorio ruso.
El nuevo bombardeo vuelve a colocar a Kiev y la infraestructura civil ucraniana bajo presión, mientras las autoridades trabajan para evaluar los daños y restablecer los servicios afectados.