El presidente de Rusia, Vladimir Putin, no intervendrá en defensa de Irán si Estados Unidos o Israel decide iniciar ataques contra ese país. Así lo confirmó el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Andrey Rudenko.
La declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidiera una solución "similar a la de Libia" respecto al programa nuclear iraní y el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
Durante una reunión en la Oficina Oval con Netanyahu este lunes, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que las conversaciones directas entre Washington y Teherán comenzarán el próximo sábado.

Al mismo tiempo, Trump también también lanzó una advertencia: si la vía diplomática fracasa, Irán se enfrentará a "un gran peligro" y reiteró que "no puede tener un arma nuclear".
Pese a los lazos militares entre Moscú y Teherán, Rudenko aclaró que Rusia no tiene la obligación de ofrecer apoyo en caso de un ataque por parte de Estados Unidos, aunque reconoció que un conflicto tendría "serias consecuencias".









