Azerbaiyán acusó a Irán de un ataque con drones en Nakhchivan y promete medidas de represalia
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El gobierno azerí acusó al régimen terrorista de Irán de bombardear el aeropuerto de Nakhchivan y aseguró que se reservan el derecho a contra-atacar.
Un gran aumento de las tensiones entre Irán y Azerbaiyán se produjo, luego de que el gobierno azerbaiyano denunciara un ataque con drones que impactó en la región de Nakhchivan, un enclave de Azerbaiyán situado entre Irán, Armenia y Turquía. El incidente dejó cuatro civiles heridos y daños en infraestructura clave, incluido el edificio terminal del Aeropuerto Internacional de Nakhchivan.
Según el Ministerio de Defensa azerbaiyano, cuatro drones procedentes de territorio iraní cruzaron la frontera y entraron en el espacio aéreo de Nakhchivan. Uno de los aparatos impactó directamente en la terminal del aeropuerto, causando daños en el techo del edificio y generando una columna de humo visible en grabaciones difundidas en redes sociales.
Otro dron cayó cerca de una escuela en una aldea cercana, mientras que un tercero fue derribado por el ejército de Azerbaiyán y el cuarto impactó en infraestructura civil. Las autoridades sanitarias del enclave informaron que cuatro personas resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales, donde permanecen en condición estable.
El presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, calificó el incidente como un acto de ''terror y agresión no provocada'' contra su país durante una reunión del Consejo de Seguridad nacional. Aliyev afirmó que las fuerzas armadas habían recibido instrucciones de preparar y ejecutar medidas de represalia. También exigió que Irán ofrezca una explicación oficial, emita una disculpa y lleve ante la justicia a los responsables del ataque.
El presidente de Azerbaiyán asegura que ha dado órdenes a sus tropas de preparar medidas de represalia
Por su parte, Teherán negó cualquier implicación en los hechos. El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, aseguró que Irán no había atacado a Azerbaiyán ni a ningún país vecino. En declaraciones difundidas por medios iraníes, sostuvo que la República Islámica no tiene como objetivo a sus vecinos.
El ministro de Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, trasladó la protesta de su gobierno durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Aragchi, señalando que el incidente constituye una violación del derecho internacional y contribuye a aumentar la tensión regional. Aragchi reiteró la negativa de Irán y afirmó que su país investigará lo sucedido.
Tras el ataque, Azerbaiyán adoptó medidas de seguridad inmediatas. Las autoridades cerraron durante doce horas el espacio aéreo del sur del país y suspendieron temporalmente el paso de camiones de carga en los cruces fronterizos con Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán ha negado cualquier participación de Teherán en el incidente
La medida afecta una de las rutas terrestres más cortas que conectan a Irán con Rusia. Además, se produce en un contexto en el que más de 1.100 personas han cruzado desde Irán hacia Azerbaiyán a través del paso fronterizo de Astara en el mar Caspio, en medio de la creciente inestabilidad en la región.
El incidente ocurre mientras se intensifica el conflicto regional tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque Azerbaiyán ha mantenido oficialmente una postura neutral, sus crecientes vínculos militares y económicos con Israel y con Turquía han generado fricciones con Teherán. Al mismo tiempo, el país ha ido distanciándose gradualmente de Rusia, tradicional actor dominante en el Cáucaso.
La situación también plantea riesgos para el mercado energético internacional. Azerbaiyán es un importante productor de petróleo y gas que exporta gran parte de su producción hacia Europa y Turquía a través del oleoducto Baku–Tbilisi–Ceyhan. Cualquier amenaza a esta infraestructura podría repercutir en los precios globales de la energía. El oleoducto transporta además crudo que representa entre el 30 % y el 40 % de las importaciones de petróleo de Israel.
Países vecinos como Armenia y Georgia han declarado su neutralidad en el conflicto regional y temen que una escalada provoque nuevas interrupciones en el transporte aéreo entre Europa y Asia, así como posibles flujos de refugiados si la crisis en Irán se intensifica. En este contexto, el ataque con drones y las amenazas de represalia de Azerbaiyán aumentan el riesgo de que la guerra en Oriente Medio se extienda a nuevas regiones.
Irán también se encuentra atacando infraestructura petrolera clave para el comercio energético de la región