Se desató un escandalo en Londres tras conocerse que la policía gasta más de 5 millones de libras en políticas LGTB
La Policía Metropolitana de Londres gasta millones en políticas LGTB mientras la capital inglesa sufre un masivo aumento en la delincuencia
porFrancisco Leguizamón
internacionales
En las últimas horas se reveló que la Policía Metropolitana de Londres destina millones de libras esterlinas en políticas ''inclusivas''.
La Policía Metropolitana (Met) de Londres vuelve a estar en el centro de la polémica tras revelarse que destina 5,2 millones de libras anuales a mantener 64 empleados dedicados exclusivamente a diversidad e inclusión, incluso mientras prepara miles de despidos y cierres de comisarías por una crisis financiera de 250 millones de libras.
Los datos muestran que la Met mantiene su apuesta por la agenda ''woke'' pese a haber anunciado la pérdida de 3.300 policías en 2025 y 2026 y la clausura de diez mostradores públicos adicionales.
El gasto en la ''Culture Diversity and Inclusion Unit'' ya alcanza los £3,2 millones, y aumentará a 5,2 millones de libras esterlinas cuando se cubran todas las vacantes. El propio cuerpo reconoció que esta cifra no incluye otros puestos relacionados con la diversidad en diferentes áreas de la institución.
El informe revela además una profusión de proyectos simbólicos dentro del cuerpo policial. En su ''calendario de diversidad'' figuran 63 celebraciones, entre ellas el Día Internacional de los Pronombres, la Semana de la Amabilidad hacia la Humanidad o el Día Pansexual y Panromántico.
Las elevadas erogaciones de dinero están destinadas a mantener a 64 empleados dedicados a la ''inclusión''
También existen 47 redes internas de apoyo, como el grupo de empleados bisexuales, el movimiento ''He For She'' y asociaciones para 19 comunidades étnicas distintas, incluyendo italianos, polacos, iberoamericanos, eslavos y rumanos.
El gasto ha generado indignación política y social. La líder conservadora en la Asamblea de Londres, Susan Hall, calificó la situación de ''pura locura woke'' y lamentó que la policía ''prefiera organizar la Semana del Tsunami antes que detener delincuentes''.
En la misma línea, el diputado de Reform UK, Lee Anderson, criticó que ''la diversidad no debería importar; lo que importa es la competencia y la seguridad pública. El Met ha pasado de luchar contra el crimen a financiar departamentos ideológicos''.
Desde el TaxPayers’ Alliance, se denunció el gasto como un ''despilfarro asombroso'' y pidió a la fuerza que ''abandone las frivolidades y vuelva a lo básico: poner agentes en las calles''. Según la organización, los londinenses están pagando por una ''burocracia de diversidad'' mientras ven cómo sus barrios se quedan sin policías y estaciones.
Distintas figuras conservadoras han lanzado durísimas críticas a la Policía Metropolitana y el gobierno socialista
La polémica se agrava con los recortes en otras áreas. La Met confirmó que reducirá casi a la mitad su histórica división montada, fundada en 1763. De 93 caballos quedarán solo 40, y 69 de los 120 agentes serán reubicados.
También se cerrarán cinco de los siete establos del cuartel en Surrey. Aunque el cuerpo asegura que los oficiales no serán despedidos, el contraste entre la reducción de una unidad operativa emblemática y el aumento de personal de diversidad ha sido calificado de ''incoherente y vergonzoso''.
Además de los recortes en la división montada, el plan de ajustes incluye la pérdida de 1.700 agentes, PCSOs y empleados civiles, así como la eliminación de servicios como la policía de los parques reales y los equipos escolares. Departamentos cruciales como la forense y de crímenes históricos también podrían sufrir recortes, mientras los mostradores de atención al público se reducirán.
El plan de ajuste de la policía incluye despedir a cientos de agentes de la montada
Aun con la ayuda financiera del gobierno central y del alcalde de Londres, el Met solo ha evitado las ''reducciones devastadoras'' que habrían supuesto la pérdida de 2.300 agentes adicionales. Sin embargo, críticos aseguran que el problema de fondo no es solo económico, sino de prioridades y liderazgo.
Mientras el crimen violento, los robos y la inseguridad continúan aumentando en la capital, la principal fuerza policial del Reino Unido parece más centrada en gestionar pronombres, semanas temáticas y redes identitarias que en reforzar su presencia en las calles.
El resultado es una institución desconectada de su propósito fundacional, que sacrifica recursos operativos para financiar una burocracia ideológica. Lo que debería ser una policía visible y eficaz se convierte en un organismo ensimismado, preocupado por su imagen y por cumplir con una agenda política interna.
Con miles de agentes menos, caballos retirados y comisarías cerradas, los contribuyentes londinenses observan cómo la Met invierte millones en diversidad mientras el crimen crece y la seguridad disminuye. Una paradoja que, para muchos, demuestra hasta qué punto la ''cultura woke'' ha invadido incluso los cimientos de las instituciones más esenciales del país.
El crimen violento en Londres ha aumentado drásticamente