El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, defendió en Washington la ofensiva militar impulsada por su gobierno contra organizaciones narcotraficantes y ratificó su alianza estratégica con Estados Unidos en materia de seguridad. Durante una visita oficial de dos días a la capital estadounidense, el mandatario aseguró que Ecuador atraviesa una “guerra contra el narcoterrorismo” y sostuvo que las medidas extraordinarias aplicadas por su administración son necesarias para recuperar el control del país frente al avance del crimen organizado.
Noboa participó de reuniones en la Organización de Estados Americanos (OEA), encuentros con funcionarios estadounidenses y actividades organizadas por el Atlantic Council. También mantuvo conversaciones con el vicepresidente JD Vance, mientras Donald Trump continuaba su gira diplomática por Asia.
El presidente ecuatoriano defendió especialmente los recientes operativos militares conjuntos entre fuerzas ecuatorianas y estadounidenses contra grupos criminales vinculados al narcotráfico. Las acciones generaron polémica internacional luego de denuncias sobre posibles daños a instalaciones civiles cercanas a la frontera con Colombia durante algunos bombardeos y operativos de inteligencia.
Daniel Noboa junto al vicepresidente estadounidense JD Vance
“Los narcotraficantes no se esconden en fortalezas con carteles luminosos. Se esconden en instalaciones civiles”, afirmó Noboa durante una de sus exposiciones. El mandatario sostuvo además que todas las operaciones se realizan con información de inteligencia y bajo coordinación entre ambos gobiernos.
Desde comienzos de 2026, Ecuador profundizó significativamente su cooperación militar con Estados Unidos como parte de la nueva estrategia regional impulsada por Trump contra el narcotráfico. Washington considera actualmente a Noboa uno de sus principales aliados en América Latina dentro de la ofensiva hemisférica contra carteles y organizaciones criminales.
Soldados ecuatorianos siendo desplegados para combatir el narcotráfico
Las operaciones conjuntas incluyen intercambio de inteligencia, apoyo logístico, asistencia táctica y coordinación militar en regiones consideradas estratégicas para el tráfico de drogas. Parte importante de las acciones se concentró en zonas costeras y fronterizas donde el crimen organizado incrementó fuertemente su presencia durante los últimos años.
Noboa sostuvo además que Ecuador ya no puede enfrentar solo el avance del narcotráfico y pidió fortalecer la cooperación internacional. También criticó duramente a sectores del sistema judicial ecuatoriano, acusando a algunos jueces de favorecer indirectamente a organizaciones criminales mediante liberaciones y medidas sustitutivas.