El presidente Lai Ching-te reivindicó la defensa de la soberanía de la isla durante la conmemoración del 68.º aniversario de la crisis del estrecho de Taiwán y pidió aumentar el gasto militar.
El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, afirmó este domingo que la paz solamente puede garantizarse mediante la fuerza y una defensa firme de la soberanía, durante una ceremonia en la isla de Kinmen, ubicada a pocos kilómetros de la costa china. El mandatario participó de los actos por el 68.º aniversario de la batalla de 1958, uno de los principales enfrentamientos militares entre las fuerzas taiwanesas y la China comunista.
Lai depositó una ofrenda floral en un parque conmemorativo y rindió homenaje a los veteranos que participaron en los combates. Posteriormente, destacó que la defensa de Taiwán requiere mantener la unidad nacional y evitar cualquier concesión territorial. Según el presidente, la experiencia de 1958 demuestra que “la paz se garantiza con fuerza” y que Taiwán debe mantener la determinación de defender cada parte de su territorio.
Soldados taiwaneses en la conmemoración de la segunda crisis de Taiwán
La ceremonia recordó el comienzo de la Segunda Crisis del Estrecho de Taiwán, cuando las fuerzas de la República Popular China bombardearon durante más de un mes las islas de Kinmen y Matsu, controladas por Taiwán. Los enfrentamientos incluyeron operaciones navales y aéreas y terminaron sin una victoria decisiva de ninguno de los dos bandos. Taiwán contó entonces con el respaldo militar de Estados Unidos.
Kinmen continúa siendo uno de los puntos más sensibles de la relación entre Taipei y Beijing. En algunos sectores, la isla se encuentra a menos de dos kilómetros del territorio controlado por China, lo que la convierte en una posición estratégica frente a la costa continental.
Lai aprovechó la conmemoración para advertir sobre las actuales actividades de China alrededor de Taiwán. El mandatario señaló que la dictadura de Xi Jinping mantiene desde hace décadas sus ambiciones de expansión y mencionó especialmente las patrullas de la Guardia Costera china alrededor de Kinmen, que comenzaron a realizarse con mayor frecuencia desde 2024. Taipei considera estas operaciones una presión sobre sus aguas controladas.
Un buque militar taiwanés patrullando
El presidente taiwanés también defendió el incremento de la inversión en defensa. El Gobierno prevé que el presupuesto militar de 2027 supere por primera vez los 1 billón de dólares taiwaneses, unos US$30.000 millones, y Lai pidió un amplio respaldo político para aprobarlo.
La conmemoración de la batalla de 1958 vuelve así a poner en primer plano la tensión entre Taiwán y China, mientras Taipei apuesta por reforzar sus capacidades militares como mecanismo de disuasión y Xi mantiene su presión política y militar sobre la isla.