De acuerdo con esta clasificación técnica internacional, que se extiende hasta el nivel 6, en el Nivel 4 el software asume por completo las decisiones de manejo, por lo que el automóvil "puede realizar por sí mismo todas las tareas de conducción sin necesidad de intervención humana durante el recorrido autorizado".
Sin embargo, la normativa aclara que esta autonomía no es ilimitada: el funcionamiento de las unidades está estrictamente restringido a condiciones o áreas geográficas previamente definidas y mapeadas.
La inserción de esta tecnología en el ecosistema urbano se ejecutará bajo un esquema estrictamente gradual y controlado. En una primera etapa, será obligatorio que todos los vehículos que formen parte de los ensayos lleven "una persona a bordo capaz de tomar el control ante una falla" o asumir el control inmediato.












