Las autoridades elevaron el balance de víctimas del sismo de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país. Equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes entre los escombros mientras el Gobierno mantiene el estado de desastre nacional y coordina la asistencia a miles de damnificados.
Las autoridades colombianas actualizaron el balance oficial del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país y confirmaron que al menos 111 personas fallecieron además de cientos de heridos, mientras decenas permanecen desaparecidas y los equipos de rescate continúan trabajando entre edificios colapsados.
Las ciudades de Pereira, Cali, Manizales y Dosquebradas fueron las más afectadas por el sismo. En esas localidades se registró el colapso de decenas de edificios residenciales, establecimientos comerciales e infraestructura pública, lo que provocó la mayor parte de las víctimas fatales. Numerosas personas quedaron atrapadas bajo los escombros y continúan las operaciones para localizar posibles sobrevivientes.
Colombianos en los escombros causados por el terremoto
El presidente Abelardo de la Esprielladeclaró el estado de desastre nacional y ordenó el despliegue de miles de efectivos del Ejército, la Policía Nacional, bomberos y organismos de socorro hacia las zonas afectadas. Además, el Gobierno movilizó maquinaria pesada, hospitales de campaña y recursos extraordinarios para acelerar las tareas de rescate y asistir a las familias damnificadas.
Las labores de búsqueda continúan sin interrupciones con apoyo de rescatistas especializados, perros entrenados, drones y equipos de detección. En varias zonas los trabajos avanzan con dificultad debido a los derrumbes, los cortes de rutas y las interrupciones en las comunicaciones. Las autoridades señalaron que todavía existen personas desaparecidas, por lo que el número de víctimas podría aumentar durante las próximas horas.
El terremoto también provocó importantes daños en la infraestructura. Más de un millar de viviendas resultaron afectadas, decenas de edificios colapsaron parcialmente y varios aeropuertos suspendieron operaciones para realizar inspecciones estructurales. Asimismo, numerosos sectores permanecen sin electricidad, agua potable y servicios de telecomunicaciones, mientras continúan registrándose réplicas que obligan a mantener las medidas de precaución.
El presidente Abelardo de la Espriella
La magnitud de la tragedia generó una amplia respuesta internacional. Diversos gobiernos ofrecieron ayuda humanitaria, equipos de rescate y asistencia técnica para colaborar con Colombia. Entre ellos, El Salvador anunció el envío de brigadas especializadas, mientras otros países latinoamericanos y organismos internacionales pusieron recursos a disposición de las autoridades colombianas.
Con 111 víctimas fatales confirmadas, el terremoto ya es considerado uno de los desastres naturales más graves registrados en Colombia en las últimas décadas. Mientras continúan los operativos de rescate y la evaluación de daños, las autoridades mantienen el llamado a la población para evitar acercarse a edificios dañados y seguir las indicaciones de los organismos de protección civil, ante el riesgo de nuevas réplicas y derrumbes.