El municipio colombiano de San José del Palmar, en el departamento del Chocó y epicentro del devastador terremoto de magnitud 7,4, afronta las consecuencias del sismo con apenas 32 millones de pesos colombianos, el equivalente a unos 10.000 dólares disponibles provenientes del fondo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), según reveló su alcalde, León Fabio Marín.
La advertencia se conoció apenas tres días después de que Abelardo De La Espriella asumiera la Presidencia de Colombia, sucediendo al comunista Gustavo Petro. Mientras las autoridades intentaban restablecer las comunicaciones con el municipio, Marín describió numerosos daños materiales y viviendas agrietadas y reclamó asistencia económica inmediata del Gobierno nacional.
Las autoridades reportan, por el momento, al menos 110 fallecimientos.
“Del fondo de la UNGRD tengo 32 millones de pesos; no tenemos cómo asumir esto”, afirmó el alcalde en declaraciones recogidas por Caracol Radio. Según los primeros relevamientos difundidos desde la zona, al menos 10 viviendas colapsaron en San José del Palmar.
La situación adquiere especial relevancia por los graves antecedentes de corrupción que atravesaron a la UNGRD durante el gobierno de Petro. Su exdirector Olmedo López se declaró culpable y aceptó responsabilidad en la planificación y ejecución del desfalco de la entidad por los delitos de concierto para delinquir y peculado por apropiación. Sneyder Pinilla, exsubdirector de Manejo de Desastres, ya fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión por el mismo entramado.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) habría sido parte de un gran entramado de corrupción petrista.
Además, la Procuraduría colombiana confirmó sanciones contra ambos exfuncionarios por la compra irregular de 40 carrotanques destinados a La Guajira, operación en la que se pagaron sobrecostos superiores a 16.000 millones de pesos, un incremento de más del 54% frente a los valores reales de mercado.
La polémica sobre los recursos de la UNGRD se había reactivado pocas semanas antes de que Petro abandonara el poder. El entonces mandatario ordenó trasladar 4 billones de pesos al organismo para afrontar los efectos del fenómeno de El Niño, una decisión cuestionada por el equipo de De La Espriella debido a los antecedentes de corrupción de la entidad. El entonces director Javier Pava sostuvo que esos recursos quedarían disponibles para que fueran ejecutados por la nueva administración.
San José del Palmar llegó a esta catástrofe con una disponibilidad para emergencias extremadamente reducida y necesitó pedir auxilio al Gobierno central.
Abelardo de la Espriella asumió la coordinación directa de la emergencia
De La Espriella declaró el desastre nacional, ordenó a la UNGRD presentar un informe detallado sobre las necesidades más urgentes en las zonas afectadas y asumió personalmente la coordinación de la emergencia. El terremoto ya dejó más de un centenar de muertos en Colombia y provocó graves daños en ciudades como Pereira, Cali, Manizales y Armenia.