El político patriota rumano Călin Georgescu, conocido por su oposición frontal a la OTAN y la Unión Europea, anunció el 26 de mayo de 2025 su retiro de la vida política.
En un mensaje en video publicado en redes sociales, Georgescu declaró que había tomado la decisión personal de convertirse en un simple ''observador de la vida pública y social'', y que dedicaría más tiempo a su familia. Afirmó que no se trataba de una renuncia, sino de una ''elección responsable''.
Georgescu había sido una figura poco conocida hasta su increíble ascenso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de noviembre de 2024, donde obtuvo el 22,9 % de los votos.
Sin embargo, la Corte Constitucional de Rumanía anuló de forma arbitraria los resultados tras argumentar con pruebas poco creíbles de injerencia extranjera a su favor, específicamente por parte de Rusia. Según las autoridades, Georgescu se habría beneficiado de una campaña híbrida de desinformación y manipulación en redes sociales, especialmente en TikTok.

Posteriormente, se le prohibió participar en la repetición electoral celebrada en mayo de 2025, debido a que enfrenta múltiples cargos penales relacionados con la presunta promoción de ''ideologías fascistas'' y la glorificación del mariscal rumano de la Segunda Guerra Mundial, Ion Antonescu.
En su discurso, Georgescu afirmó que con el fin del proceso electoral también concluía ''esta etapa del movimiento soberanista''. Agradeció a sus seguidores, afirmando que habían sido acosados, humillados y marginados, y expresó su gratitud también hacia sus oponentes.










