Tras la renuncia del progresista Keir Starmer, el Partido Laborista británico quedó sumido en una fuerte crisis interna y comenzó una carrera contrarreloj para definir al próximo liderazgo del Reino Unido. En ese escenario, la secretaria del Interior de origen pakistaní, Shabana Mahmood, se perfila como una de las figuras con mayor proyección dentro del gabinete y podría convertirse en la primera primera ministra musulmana de la historia británica.
Mahmood ocupa actualmente uno de los cargos más sensibles del Estado e ineficientes del Reino Unido. Como titular del Ministerio del Interior, tiene bajo su órbita las fronteras, la política migratoria, la seguridad interna y la Policía británica, una institución que quedó duramente señalada durante años por las denuncias de encubrimiento, inacción y negligencia frente a las bandas de violadores y explotadores sexuales conocidas como grooming gangs.











